Las siete llaves para recuperar la confianza perdida

Por J. Emilio Graglia para Diálogo Político

Desde el humanismo y, particularmente, desde el humanismo cristiano, frente al vaivén de fracasos y frustraciones entre el neoliberalismo y el populismo, afirmamos que es necesario y urgente innovar la política para recuperar la confianza perdida.

A ese fin, no para cerrar un debate, sino para abrir una discusión, sostenemos que son siete las llaves que abren el tesoro de cualquier democracia. A saber: 1) recuperar un Estado responsable, 2) recobrar una sociedad partícipe, 3) practicar algunos valores compartidos, 4) gestionar el desarrollo sostenible, 5) resolver los problemas prioritarios, 6) refundar un mandato controlado y 7) lograr una democracia receptiva. Todas ellas agrupadas en un mismo llavero: diseñar y gestionar políticas democráticas.

1. La llave del Estado responsable

El neoliberalismo promueve un Estado ausente, mientras que el populismo propicia un Estado omnipresente. Desde el humanismo cristiano, en cambio, sostenemos que, para recuperar la confianza perdida, hay que rescatar el rol del Estado como responsable principal del diseño y la gestión de las políticas públicas. La responsabilidad del Estado no implica un alegato a favor ni en contra de la estatización o la privatización de las obras o los servicios públicos. Un Estado responsable es un Estado subsidiario, que interviene cuando los actores privados y ciudadanos no pueden satisfacer sus necesidades y, en cambio, se abstiene cuando dichos actores pueden hacerlo. Siempre para fortalecer a la sociedad, nunca para debilitarla.

2. La llave de la sociedad partícipe

El neoliberalismo promueve una sociedad individualista, mientras que el populismo propicia una sociedad corporativista. Desde el humanismo cristiano, en cambio, sostenemos que, para recuperar la confianza perdida, hay que recobrar el rol de la sociedad como partícipe necesaria en el diseño y la gestión de las políticas públicas. La participación de la sociedad no implica la eliminación de la democracia representativa ni mucho menos su sustitución por una democracia participativa. La participación social debe mejorar la representatividad política, no boicotearla. Una sociedad partícipe debe ser una sociedad organizada, es decir, con disensos que deben respetarse y, también, con consensos que deben buscarse y encontrarse.

3. La llave de los valores compartidos

El pragmatismo neoliberal desprecia o menosprecia los valores, mientras que el dogmatismo populista impone los suyos. Desde el humanismo cristiano, en cambio, sostenemos que, para recuperar la confianza perdida, hay que reivindicar el valor de algunos valores compartidos como base de las decisiones y acciones, políticas y sectoriales. Los valores son una fortaleza, no una debilidad, tanto para gobernantes y administradores como para actores privados y ciudadanos. Dichos valores son la verdad, la libertad, la justicia y la solidaridad. Practicarlos implica diálogo político e intersectorial, responsabilidad empresarial y civil, reparación social y compromiso personal.

4. La llave del desarrollo sostenible

Como fórmula de desarrollo, el neoliberalismo cree en el derrame de los ricos, mientras que el populismo confía en el asistencialismo a los pobres. Desde el humanismo cristiano, en cambio, sostenemos que, para recuperar la confianza perdida, hay que gestionar el desarrollo sostenible, porque el derrame nunca llega y el asistencialismo nunca dignifica. El desarrollo es más que el crecimiento del PBI. Supone viviendas, obras de infraestructura y servicios de calidad. Una producción que genere más empleo y menos pobreza. Acceso a la educación y la salud, cuidado del ambiente. Una redistribución de los ingresos y de la riqueza, una lucha sin cuartel contra el delito y la violencia y una justicia independiente.

5. La llave de los problemas prioritarios

Como la solución a todos los problemas, el neoliberalismo cree en la eficiencia privada, mientras que el populismo confía en el designio mesiánico. Desde el humanismo cristiano, en cambio, sostenemos que, para recuperar la confianza perdida, hay que resolver los problemas prioritarios: ineficiencia económica, corrupción política, debilidad institucional y anomia social. A esos fines, las soluciones son más complejas. Suponen equilibrio fiscal, inversiones y desendeudamiento. Más y mejores controles, fin de la impunidad judicial y de la indiferencia social frente a los corruptos. Coordinación estatal, concertación intersectorial, capacitación y formación del personal. Cumplimento de las leyes y fomento del civismo.

6. La llave del mandato controlado

El formalismo neoliberal limita la representación a las formas de las instituciones representativas republicanas, es institucionalista, mientras que el personalismo populista restringe la representación a la voluntad del mandamás de turno, es voluntarista. Desde el humanismo cristiano, en cambio, sostenemos que, para recuperar la confianza perdida, hay que refundar un mandato controlado, a partir de los deberes de los representantes y los poderes de los representados. Eso supone elecciones competitivas, mejorar la organización y el funcionamiento de los partidos políticos y sistemas electorales. Mecanismos idóneos de rendición de cuentas, para que los representados controlen y evalúen a sus representantes.

7. La llave de la democracia receptiva

La democracia neoliberal parte del mérito de los individuos y termina aceptando las inequidades sociales, mientras que la democracia populista parte de los deseos o intenciones del líder o caudillo y termina admitiendo la obsecuencia política. Desde el humanismo cristiano, en cambio, sostenemos que, para recuperar la confianza perdida, hay que lograr una democracia receptiva, a partir de la sensibilidad y la efectividad de los gobernantes. La sensibilidad sin efectividad es sensiblería. Esta sin aquella es insostenible. Juntas, sensibilidad y efectividad pueden ganar el apoyo de los ciudadanos a los gobiernos de turno y, mediatamente, la convicción de los gobernados sobre la democracia como el mejor sistema y el mejor régimen.

20 de febrero de 2019

--

link a la nota:http://dialogopolitico.org/debates/las-siete-llaves-para-recuperar-la-confianza-perdida/








NOVEDADES

Índice de Desarrollo para la Gestión

Este Índice es un proyecto de investigación de la Fundación Konrad Adenauer Argentina, el Instituto de Ciencias de la Administración (ICDA) de la Universidad Católica de Córdoba (UCC) y la Fundación ICES. A través de ocho componentes y 24 subcomponentes, mide el desarrollo integral de las 23 provincias argentinas y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, proporcionando información para el diseño y la gestión de políticas públicas tanto subnacionales como nacionales.  

Políticas locales de seguridad ciudadana

¡NUEVO CURSO!

La crisis derivada de la pandemia plantea nuevos retos a los gobiernos locales para garantizar la seguridad de los ciudadanos. Victoria Romero Ratti
 te propone estrategias y metodologías para superarlos.

Certificado por la Fundación ICES (entidad civil para la investigación científica y los estudios sociales autorizada por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos del Gobierno de la Provincia de Córdoba 
- República Argentina).

No te lo pierdas... Consultanos...

Comunicación política y legitimidad

¡NUEVO CURSO!

La crisis derivada de la pandemia plantea nuevos retos a la comunicación política para ganar la aceptación de los ciudadanos. Lucía Bonetto Cornatosky
 te propone estrategias y metodologías para superarlos.

Certificado por la Fundación ICES (entidad civil para la investigación científica y los estudios sociales autorizada por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos del Gobierno de la provincia de Córdoba
 - República Argentina).

No te lo pierdas... Consultanos...

Se inicia la segunda parte del módulo troncal

Se inicia la segunda parte del módulo troncal.

La comunicación de los procesos políticos en la era digital

En las últimas décadas la comunidad global experimentó una serie de transformaciones sociales, políticas, económicas, culturales y tecnológicas que modificaron las formas y los tiempos de las comunicaciones. La Revolución de las Tecnologías de la Información voló por los aires las nociones más clásicas de la comunicación, tales como las ideas de emisor y receptor, o de un circuito de comunicación unidireccional…

Sin confianza ciudadana, no hay desarrollo democrático

La confianza ciudadana ha sido y sigue siendo el tesoro de nuestras democracias. Sin esa confianza ciudadana, las democracias representativas y republicanas son un continente sin contenido o, dicho en otros términos, una forma sin fondo. La mala política (ni vieja ni nueva, mala) ha perdido las llaves de ese tesoro.

CIUDADES SEGURAS

La innovación como estrategia para la reducción de la criminalidad y la violencia en las ciudades resulta hoy una condición necesaria en términos de satisfacer la necesidad social de Seguridad y, sobre todo, de fortalecimiento de la convivencia ciudadana

Políticas Locales de Seguridad Ciudadana

Por lo general cuando pensamos en la Seguridad lo asociamos a una gestión nacional o en el mejor de los casos a los gobiernos provinciales, lo cual está más vinculado a la noción de Seguridad Pública que a la noción de Seguridad Ciudadana. A esto se le suma la excesiva “policialización” de la Seguridad en detrimento de otros actores que resultan clave a la hora de pensar en estrategias integrales e integradas que resuelvan la problemática de la inseguridad.

#AhoraQueSiNosVen Visibilizar problemas para pensar en soluciones

“Ahora que si nos ven” es, en la actualidad, uno de los lemas y consignas de las luchas por la igualdad de derechos y oportunidades entre los géneros, y por, sobre todo, de la batalla por la visibilización de la problemática que atraviesan las mujeres en los distintos países del mundo.

La llave del Estado responsable

En política, innovar es rescatar un Estado responsable, equidistante del abstencionismo neoliberal y del intervencionismo populista.

Democracias jaqueadas

Como decía Konrad Adenauer, «vivimos bajo un mismo techo pero no todos tenemos el mismo horizonte».

Las siete llaves para recuperar la confianza perdida

Desde el humanismo y, particularmente, desde el humanismo cristiano, frente al vaivén de fracasos y frustraciones entre el neoliberalismo y el populismo, afirmamos que es necesario y urgente innovar la política para recuperar la confianza perdida.